Grupo Loga | mas-alla-del-aula-el-papel-decisivo-de-los-padres-de-familia-en-el-futuro-educativo

Más allá del aula: el papel decisivo de los padres de familia en el futuro educativo

La educación de un niño no comienza ni termina en el aula, inicia y se construye en el hogar, en las experiencias cotidianas, en el acompañamiento de los padres y en las expectativas familiares. Es allí donde se forjan los valores, principios y conductas que complementan su desarrollo integral.



En un entorno ideal, las políticas públicas y la colaboración entre la comunidad educativa (padres de familia, docentes y directivos escolares) junto con la sociedad civil, deben compartir metas comunes orientadas al fortalecimiento académico con innovación y disrupción, para que cada niño alcance su máximo potencial en el aprendizaje, en sus habilidades y en su desarrollo personal y profesional.
Sin embargo, en México, el panorama educativo presenta retos estructurales que afectan directamente a las familias. La falta de continuidad en las políticas públicas, la baja inversión por estudiante, la escasez de docentes y las brechas regionales en acceso y calidad educativa configuran un entorno adverso. Ante ello, es indispensable que las familias comprendan el contexto, identifiquen oportunidades y participen activamente en la construcción de soluciones.

Indicadores internacionales: el espejo de la OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publica periódicamente indicadores que permiten a los países establecer acuerdos de colaboración para el crecimiento sostenido. Entre estos, los indicadores educativos son clave para el desarrollo económico. El informe más reciente, Education at a Glance 2025 , ofrece datos comparativos sobre los sistemas educativos de los países miembros, abordando cuatro áreas principales:
  • Resultados educativos: competencias adultas, situación laboral, tasas de finalización.
  • Recursos financieros: gasto por estudiante, becas, inversión pública y privada.
  • Entorno de aprendizaje: tiempo de instrucción, tamaño de clases, relación personal-estudiante.
  • Personal docente: salarios, escasez, condiciones laborales.
También incluye información sobre la estructura de los sistemas educativos desde la infancia hasta la educación terciaria, así como la movilidad internacional de estudiantes. Estos indicadores no solo orientan la formulación de políticas públicas, sino que también permiten a las familias comprender cómo las decisiones educativas impactan directamente en su vida cotidiana.

México frente al espejo: tres rubros críticos

1. Acceso a educación post-obligatoria y transiciones laborales.


México presenta una alta proporción de estudiantes en educación vocacional secundaria baja (24%), y ha impulsado programas como el de Capacitación para el Empleo, que ofrece formación práctica avanzada. Sin embargo, las disparidades regionales son alarmantes: las brechas superan los 20 puntos porcentuales entre las regiones con mejores y peores resultados.
En contraste, países como Costa Rica, Irlanda y Japón muestran variaciones regionales menores a 5 puntos porcentuales. Además, el fenómeno de los NINIS (jóvenes que ni estudian ni trabajan) persiste como una preocupación estructural. La falta de articulación entre los sistemas educativos y el mercado laboral genera una desconexión que limita las oportunidades de inserción productiva. La formación vocacional, aunque valiosa, requiere mayor alineación con las necesidades reales del entorno económico.

2. Logro educativo a nivel superior (terciario)

La proporción de adultos jóvenes (25–34 años) sin educación secundaria superior es especialmente alta en México. El 61% de los adultos entre 25 y 64 años no ha alcanzado este nivel, frente al promedio de la OCDE del 40%.
Además, el acceso a la educación terciaria se limita a un único criterio de admisión: el rendimiento académico en secundaria.
La finalización de programas también es baja, y México contrasta con países como Australia o Estados Unidos, que consideran múltiples criterios de admisión, incluyendo factores socioeconómicos, personales y vocacionales. Esta rigidez en el acceso y la baja tasa de finalización refleja una falta de flexibilidad institucional y de acompañamiento académico. Las universidades públicas enfrentan desafíos de cobertura, calidad y pertinencia, lo que afecta especialmente a estudiantes de entornos desfavorecidos.

3. Inversión en instituciones educativas


México se encuentra entre los países con menor inversión por estudiante. En niveles básicos y medios, el gasto es de USD 3.406, y en el nivel terciario, USD 7.519. Aunque el 79.1% del financiamiento terciario proviene del gobierno, el gasto público total representa solo el 73.7% del gasto educativo, muy por debajo del promedio de la OCDE (87.8%).
Esta baja inversión se traduce en infraestructura limitada, escasez de materiales, falta de capacitación docente y condiciones laborales precarias. Las familias, ante esta realidad, deben asumir costos adicionales para garantizar una educación de calidad, lo que profundiza las desigualdades.

Impacto directo en la vida familiar.

El informe revela cómo los factores socioeconómicos, el gasto público y las condiciones laborales de los docentes influyen en el desarrollo estudiantil. Las familias se enfrentan:
  • Bajo acceso y finalización de la educación superior, lo que exige entornos más propicios para el éxito académico.
  • Escasa inversión pública, que obliga a las familias a cubrir costos adicionales para garantizar una educación de calidad.
  • Condiciones laborales docentes desiguales, que afectan la calidad educativa y perpetúan brechas de habilidades.
Además, la relación alumno-docente y los salarios estatutarios muestran grandes diferencias.
En México, los docentes de secundaria ganan un 88% más que los de preescolar, lo que refleja una estructura salarial desigual. Esta disparidad impacta en la motivación, la permanencia y la calidad de la enseñanza.

Retos familiares

Los desafíos se concentran en la transmisión intergeneracional de la desventaja educativa y la limitada inserción laboral:
  • Solo el 26% de los jóvenes cuyos padres no completaron la secundaria alta logran un título terciario, frente al 70% de quienes sí tienen ese antecedente familiar.
  • Más de un tercio de los jóvenes mexicanos carece de cualificación secundaria alta, lo que limita sus habilidades fundamentales.
  • Las disparidades regionales en empleo juvenil y en adultos con educación terciaria superan los 20 y 12 puntos porcentuales, respectivamente.
Estas cifras evidencian que el entorno familiar y el capital cultural influyen profundamente en el logro educativo. La falta de habilidades básicas como la alfabetización y las matemáticas y ciencias, restringe las oportunidades de vida y perpetúa la desventaja social.

Estrategias accesibles ante los retos


Frente a este panorama, y ante intentos de ideologización en las escuelas públicas, se requieren intervenciones específicas desde la familia y la sociedad civil. Algunas acciones claves incluyen:
  • Fortalecer la preparación académica y orientación profesional desde la secundaria.
  • Diseñar programas terciarios inclusivos y flexibles, con apoyos específicos para estudiantes en riesgo.
  • Abordar la escasez docente, especialmente en zonas desfavorecidas, y mejorar la alineación entre educación y mercado laboral.
Países como Dinamarca, Inglaterra y la Comunidad Flamenca de Bélgica han demostrado que la brecha intergeneracional en el acceso terciario puede reducirse mediante intervenciones específicas. México puede aprender de estas experiencias para construir políticas más equitativas.

Consejos útiles para las familias

Las habilidades fundamentales (alfabetización, matemáticas y resolución de problemas) son esenciales para el aprendizaje permanente y la empleabilidad. Las familias pueden promoverlas desde el hogar:
ORIENTACIÓNDESCRIPCIÓN
1. Priorizar habilidades fundamentalesFomentar la lectura y el pensamiento matemático en la vida diaria. Estas habilidades están asociadas con mejores resultados, independientemente del nivel educativo formal.
2. Romper el círculo de desventajaReconocer que las deficiencias de habilidades perpetúan la desventaja laboral. El compromiso académico es clave.
3. Invertir en la primera infanciaAcceda a programas estatales y municipales de cuidado infantil, fundamentales para el aprendizaje futuro.
4. Buscar apoyo profesionalAcudir a organizaciones educativas que ofrecen orientación y formación técnica. En México, la UNPF (www.unpf.org.mx) ha establecido alianzas para fortalecer herramientas complementarias.
5. Promover el aprendizaje adultoParticipar en programas de educación formal o no formal para adultos con baja escolaridad, como los que se han implementado en Latinoamérica y España.
Estas acciones no requieren grandes recursos, pero sí voluntad, organización y acompañamiento. La familia, como núcleo formativo, tiene el poder de transformar el entorno educativo desde lo cotidiano.

Conclusión


La familia debe asumir un rol activo en la educación de sus hijos, buscando rutas alternativas y eficientes ante las deficiencias del sistema público. Invertir en soluciones concretas permitirá mejorar la calidad de vida de los niños y, por fin, de la sociedad. La educación es un derecho, pero también una responsabilidad compartida. En un país como en México, donde el sistema educativo ha colapsado en varios frentes, la claridad estratégica, el compromiso ético y la acción comunitaria son indispensables. La familia no solo puede resistir los embates de políticas fallidas, sino también construir alternativas que dignifiquen el aprendizaje, fortalezcan el tejido social y promuevan el bien común.
Autor:Cogniciòn Fuente:https://cognicion.com.mx/mas-alla-del-aula-el-papel-decisivo-de-los-padres-de-familia-en-el-futuro-educativo/