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Aprendizaje basado en indagación con enfoque stem, ¡sí te prendes, te apagas!?

En esta buena práctica, Fabiola Karina Díaz Silva, docente de la Escuela Secundaria Técnica No. 88 “Jesús Reyes Heroles”, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México, presenta la experiencia titulada “Aprendizaje basado en indagación con enfoque STEM: ¡sí te prendes, te apagas!”, desarrollada con estudiantes de tercer grado de secundaria, en modalidad de jornada ampliada. La práctica se enmarca en el programa nacional Estrategia en el Aula: Prevención de Adicciones. ¡Si te drogas, te dañas!, y tiene como objetivo central favorecer la comprensión de cómo actúan las drogas en el cerebro adolescente mediante un proyecto interdisciplinario con enfoque STEM.



En esta buena práctica, Fabiola Karina Díaz Silva, docente de la Escuela Secundaria Técnica No. 88 “Jesús Reyes Heroles”, ubicada en la alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México, presenta la experiencia titulada “Aprendizaje basado en indagación con enfoque STEM: ¡sí te prendes, te apagas!”, desarrollada con estudiantes de tercer grado de secundaria, en modalidad de jornada ampliada. La práctica se enmarca en el programa nacional Estrategia en el Aula: Prevención de Adicciones. ¡Si te drogas, te dañas!, y tiene como objetivo central favorecer la comprensión de cómo actúan las drogas en el cerebro adolescente mediante un proyecto interdisciplinario con enfoque STEM. Para atender esta necesidad, se diseñó un proyecto de aprendizaje basado en la indagación, en el que los estudiantes construyeron un objeto técnico que simula la sinapsis química y eléctrica mediante circuitos electrónicos y luces, permitiendo representar de manera visual y didáctica el funcionamiento del cerebro y las alteraciones de la transmisión neuronal causadas por distintas drogas. La experiencia fortaleció no solo las funciones cognitivas del alumno, sino también su conciencia preventiva, su seguridad al expresarse y su capacidad para transferir el conocimiento a contextos reales. Esta sistematización forma parte del 5° Foro Nacional de Visibilización de Buenas Prácticas Docentes: “Los colores de la Nueva Escuela Mexicana”, impulsado por Grupo Loga, el Faro Educativo de la IBERO, ProEducación, PAUTA, Renaced y la Red de Mujeres Unidas por la Educación.

Fines perseguidos


Uno de los principales retos identificados en mi entorno escolar fue que los estudiantes, a pesar de haber escuchado sobre los daños de las drogas, no comprenden con claridad cómo estas sustancias actúan en el cerebro adolescente, ni por qué pueden ser tan adictivas. En la Escuela Secundaria Técnica No. 88 “Jesús Reyes Heroles”, donde laboramos, observamos esta falta de comprensión como una barrera para lograr una verdadera toma de conciencia. La adolescencia es una etapa crítica del desarrollo, ya que el cerebro aún no ha madurado completamente —especialmente la corteza prefrontal, que lo hace hasta los 21 años—, lo cual los hace más vulnerables al daño neurológico provocado por las drogas.
Otro desafío fue cómo explicar a los alumnos, de manera clara y significativa, procesos complejos como la sinapsis, los neurotransmisores, el papel de la dopamina o el efecto de los opiáceos en centros cerebrales vitales. Estos conceptos fundamentales resultan lejanos si se explican únicamente con lecturas teóricas. Además, como docentes de Vida Saludable, se nos asignó coordinar el programa nacional Estrategia en el Aula. ¡Sí te drogas, te dañas! , el cual nos brindó el marco ideal para diseñar una intervención más visual, activa y colaborativa.
Frente a estos retos, planteamos como objetivo desarrollar un proyecto sobre adicciones que incluya un modelo físico de una sinapsis, para explicar de forma didáctica el funcionamiento neuronal y ayudar a los estudiantes a comprender cómo y por qué las drogas alteran la comunicación entre las neuronas, afectando su desarrollo y salud.
Los objetivos particulares fueron:
  • Explicar, a través del modelo, la acción de los neurotransmisores del cerebro usando un circuito eléctrico que representa la sinapsis química y eléctrica.
  • Aplique luces con diferente intensidad y frecuencia para mostrar cómo actúan algunas drogas en el cerebro, con el fin de que los alumnos comprendieran que las drogas son sustancias que afectan directamente su cuerpo, mente y bienestar.
Esta estrategia, desarrollada desde el enfoque STEM, permitió integrar conocimientos de Química, Biología, Vida Saludable y Taller de Electrónica para atender un problema real desde distintas disciplinas. Así, además de fortalecer su comprensión científica, promovimos una educación preventiva, significativa y cercana a su realidad.
La escuela no es solo un lugar donde los alumnos aprenden matemáticas, biología o historia; también es responsable de fomentar buenos hábitos y promover la salud. Debido al incremento en el consumo de sustancias en nuestro país, en el año 2023 se implementó el programa Estrategia en el Aula: Prevención de Adicciones. ¡Sí te drogas, te dañas! en las escuelas, cuyo objetivo es instrumentar acciones en el aula y desarrollar una campaña de difusión que contribuya a prevenir el consumo de drogas entre estudiantes de secundaria y medios superiores, a través de espacios de reflexión y mensajes de comunicación asertiva.
Como docente de Vida Saludable me correspondió coordinar dichas acciones. Fue entonces que, al observar la dificultad que tenían algunos alumnos para comprender ciertos conceptos clave —como los mecanismos de acción de las drogas—, surgió la idea de realizar un proyecto en colaboración con otras disciplinas. El propósito era ayudarlos a comprender cómo funciona el cerebro humano en la adolescencia, cómo lo trastornan las drogas al grado de modificar su funcionamiento, causar lesiones e incluso llevar a un deterioro tanto cognitivo como físico.
Durante el ciclo escolar 2022-2023 trabajé con estudiantes de primer grado. Desde el inicio noté que, al abordar la clasificación de las drogas, muchos confundían términos básicos: algunos pensaban que un depresor del sistema nervioso “te pone triste”; incluso algunos docentes que no son del área de ciencias tenían ideas erróneas. Además, al abordar temas como la maduración del cerebro, el alcohol y su efecto sobre zonas específicas del sistema nervioso, o el uso del fentanilo y su acción sobre centros que regulan la respiración, me enfrenté al reto de explicar estos procesos sin que los alumnos tuvieran aún dominio pleno de la Biología o la Química.
Fue entonces que confirmó la necesidad de una estrategia didáctica más visual y sencilla. De ahí nació el proyecto interdisciplinario Las drogas y el cerebro humano , implementado durante el ciclo 2023-2024 con estudiantes de tercer grado. Participaron docentes de Biología, Química, Vida Saludable y del Taller de Electrónica. Usamos la metodología STEAM para diseñar una maqueta del cerebro humano que incorpora circuitos eléctricos. Este objeto técnico permitía simular la sinapsis química y eléctrica, y mostrar cómo una droga de tipo estimulante o depresora altera la transmisión de información en el sistema nervioso.
Cada docente aportó desde su especialidad: en Química se explicó el papel de los iones y neurotransmisores; en Biología, la estructura del cerebro; en Vida Saludable, la clasificación de las drogas; y en el Taller de Electrónica, el uso de luces y circuitos para representar visualmente los efectos de la sinapsis.
Los estudiantes trabajaron en equipo, desarrollaron sus habilidades y aportaron ideas para construir un mejor prototipo, mismo que presentó en la muestra pedagógica de fin de ciclo escolar. Considera que esta fue la actividad más exitosa, ya que permitió a los alumnos explicar con seguridad, claridad y argumentos científicos qué sucede en el cerebro con el uso de drogas. En tan solo 20 minutos logramos mostrar cómo ciertas zonas del cerebro “se encienden o apagan”, cómo las drogas engañan al cerebro ocupando el lugar de los neurotransmisores y por qué este proceso es tan riesgoso en menores de edad.
La presentación fue dirigida a estudiantes, docentes y padres de familia, quienes lograron comprender con mayor claridad por qué el uso de drogas representa un peligro real. Además, permitió derribar mitos y cambiar ideas equivocadas. Esta práctica es un ejemplo de cómo, al integrar distintas disciplinas y trabajar en equipo, es posible transformar un tema complejo en un aprendizaje significativo. Por ello, la considera una buena práctica.

Puntos clave de la práctica


La escuela no solo es un lugar donde se aprende matemáticas, biología o historia; también tiene la responsabilidad de fomentar buenos hábitos y promover la salud. Ante el aumento del consumo de sustancias en México, en 2023 se implementó el programa Estrategia en el aula: Prevención de adicciones; Si te drogas, te dañas , con el objetivo de establecer acciones en el aula y campañas de difusión que ayuden a prevenir el consumo de drogas en estudiantes de secundaria y medios superiores, mediante espacios de reflexión y mensajes asertivos.
Los maestros de Vida Saludable coordinamos estas acciones. Al observar que algunos alumnos tenían dificultades para comprender conceptos clave y los mecanismos de acción de las drogas, surgió la idea de realizar un proyecto interdisciplinario que permitiera entender el funcionamiento del cerebro en la adolescencia, cómo las drogas lo efectos hasta lesiones causan y deterioro cognitivo y físico.
Durante el ciclo 2022-2023 trabajé con alumnos de primer grado, abordando la campaña Si te drogas, te dañas . Al clasificar las drogas, surgieron ideas erróneas: algunos pensaban que un depresor “te pone triste”; Incluso los docentes ajenos al área de ciencias tenían confusiones. En mi preparación destaco que el cerebro madura hasta los 21 años, especialmente la corteza prefrontal. Aunque los estudiantes cursan Biología, donde se aborda el sistema nervioso y endócrino, aún no dominan estos temas. Por ello, al tratar sustancias legales como el alcohol, también fue necesario revisar las zonas cerebrales que afectan. Explicar qué es el fentanilo, su relación con opiáceos naturales, la diferencia entre estar dormido y anestesiado, y su efecto sobre centros que regulan la respiración y el ritmo cardíaco, reforzó la necesidad de un proyecto que mostrará visualmente cómo actúan las drogas en el cerebro.
Un estudio de la UNAM (Ampudia, A., Becerril M. y Eguía S., Psicología educativa, 6(1):37-46, 2018) evidencia que los docentes carecen de recursos y conocimientos para enseñar este tema. Por eso, en el ciclo 2023-2024, junto con las asignaturas de Electrónica, Biología, Química y Vida Saludable, realizamos un proyecto interdisciplinario con alumnos de tercer grado, quienes ya tenían mayores conocimientos. Usamos la metodología STEAM para crear una maqueta del cerebro con circuitos eléctricos, simulando sinapsis químicas. Química abordó iones y neurotransmisores; Electrónica explicó el movimiento de luces y el potencial de membrana; Vida Saludable se enfocó en la clasificación de drogas; y Biología en la estructura cerebral y del SNC. Cada docente orientó a los estudiantes en la creación del prototipo, presentado en la muestra pedagógica de fin de ciclo.
Fue una práctica exitosa. Los alumnos, tras investigar, trabajaron en equipo desarrollando habilidades y destrezas. Los prototipos fueron variados y lograron mostrar cómo se “encienden o apagan” zonas cerebrales, cómo las luces drogas representan estimulantes o depresoras, y cómo las drogas engañan al cerebro al ocupar el lugar de los neurotransmisores, todo explicado en apenas 20 minutos. La presentación fue dirigida a alumnos, docentes y padres, quienes comprendieron con mayor claridad los riesgos del consumo en menores, desmitificaron ideas equivocadas y reflexionaron sobre su cuerpo y desarrollo. Entendieron que el consumo en menores es una forma de abuso, y que lo ideal es optar por una vida saludable para un desarrollo pleno de los NNA.

Principales cambios observados


La buena práctica “Sí te prendes, te apagas” fue presentación ante toda la comunidad escolar -estudiantes y padres de familia- durante la muestra pedagógica de fin de ciclo escolar 2023-2024. Esta estrategia se enfocó en mostrar cómo actúan algunas drogas a nivel de la sinapsis neuronal y, por consiguiente, en el cerebro. Su fue diseñar un modelo didáctico visual y atractivo para ilustrar de manera sencilla cómo ciertas drogas alteran la sinapsis, dañan el cerebro y fomentan la reflexión crítica a través de comentarios argumentativos.
El modelo fue elaborado sólo por alumnos de grupos de tercer grado del Taller de Electrónica quienes contaban con las habilidades necesarias para desarrollar dicho objeto técnico.
Estos estudiantes fueron los encargados de mostrar sus modelos primero ante sus compañeros y profesores y posteriormente ante la comunidad escolar en general, como parte de la muestra pedagógica.
La buena práctica consistió en diseñar un objeto técnico que simulara el funcionamiento de la sinapsis y mostrara cómo intervienen algunas drogas en las alteraciones de la comunicación electroquímica entre neuronas. Se utilizaron luces secuenciales, pilas y electricidad para representar de manera didáctica y visual, el funcionamiento normal y alterado del cerebro. En este proyecto intervinieron varias disciplinas: Vida Saludable, Química, Biología y Taller de Electrónica, cada con un papel fundamental en su desarrollo.
Entre los principales cambios observados se destaca que los alumnos lograron comprender que la corteza prefrontal es la última zona del cerebro en madurar durante la adolescencia, y que esta maduración ocurre hasta los 21 años. A partir de esta comprensión, los estudiantes identifican que el consumo de drogas en menores de edad debe considerarse un abuso y no como uso lúdico, debido a los efectos negativos que ocasiona en el aprendizaje, la memoria y el desarrollo cognitivo, lo cual puede llevar al abandono escolar y al rezago académico.
Otro cambio significativo fue el nivel de apropiación del conocimiento por parte del alumno. Las explicaciones que ofrecieron durante la muestra demostraron un dominio claro de conceptos complejos, como sinapsis, neurotransmisores, dopamina o serotonina. Lo que antes era difícil de entender solo con la lectura, ahora podía visualizarse y comprobarse con el objeto técnico. A través de esta práctica, también los docentes cuentan con una herramienta didáctica útil para abordar el tema de las adicciones desde distintas disciplinas.?
La metodología empleada, al ser STEAM, favoreció el desarrollo de diversas habilidades en los estudiantes, ya que cada uno asumió un rol específico dentro del equipo de trabajo. Esto les permitió potenciar sus habilidades personales y aportar desde sus fortalezas a un propósito común, lo cual dio realce al trabajo colectivo y fortaleció el aprendizaje colaborativo.?
Finalmente, un aspecto destacado fue el aumento en la motivación, la seguridad y autoconfianza de los alumnos al exponer su proyecto. Esta observación fue confirmada por los propios padres de familia, quienes comentaron que sus hijos explican con mayor seguridad y con argumentos científicos, lo cual demuestra que la práctica no solo generó un aprendizaje académico, sino también un impacto positivo en el desarrollo socioemocional del estudiantado.
Esta es una estrategia reciente que nació como una necesidad pedagógica para ayudar a los alumnos a comprender un tema complejo. Sabemos que cuando se trata de textos científicos, el uso exclusivo de la lectura puede resultar poco gratificante y complicado para los estudiantes. En cambio, al utilizar este modelo didáctico, visualizar la sinapsis facilitará la comprensión tanto para los alumnos como para los docentes.?
La práctica se consolidó gracias al trabajo en equipo entre profesores donde cada uno aporta desde su área de conocimiento a cada uno de los equipos de estudiantes, no solo durante la investigación, sino también a través de la retroalimentación de las exposiciones de cada uno de los equipos en el salón de clase.
Un elemento fundamental fue la coordinación entre los maestros, lo que permitió que cada quien asumiera una parte del proyecto sin tener que abarcar todo. Esto benefició a los alumnos, quienes, al trabajar en un solo proyecto interdisciplinario, recibieron evaluaciones en diferentes materias reduciendo su carga de trabajo escolar y estrés académico.
Un área de oportunidad que no habíamos integrado es la parte socioemocional. Por ello, en futuras ediciones del proyecto invitaremos a docentes de Formación Cívica y Ética para fortalecer esta dimensión y enriquecer la experiencia. También contemplamos incorporar a la disciplina de Artes para apoyar sobre el diseño estético del objeto técnico.
En cuanto a los materiales, todos eran accesibles y económicos. Muchos de los alumnos del Taller de electrónica ya estaban familiarizados con elementos como pilas o focos led o cables. Para la elaboración del objeto técnico se utilizaron plastilina, cartón, cartulina, papel cascarón, madera y otros materiales que tenían al alcance.?
Finalmente, me atrevería a sugerir a mis colegas que, si sus alumnos no cursan el Taller de Electrónica, pueden adaptar la práctica con recursos más simples como el uso de luces LED y enfocarse en otros aspectos del proyecto, de acuerdo al grado escolar, disciplina y necesidades específicas de su grupo. Lo importante es mantener el enfoque interdisciplinario, visual y significativo para lograr un aprendizaje profundo y transformador.

Autor:Faro Educativo Fuente:https://faroeducativo.ibero.mx/2026/11/03/aprendizaje-basado-en-indagacion-con-enfoque-stem-si-te-prendes-te-apagas/?utm_source=chatgpt.com