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Escasez de maestros en Puebla afecta calidad educativa en nivel básico

La entidad enfrenta un déficit de 30 por ciento de los docentes requeridos, según los parámetros de la OCDE



La escasez de docentes en escuelas públicas y privadas de educación básica en Puebla afecta gravemente la calidad de la enseñanza, según advirtió Rodolfo Cruz Vadillo, investigador de la Facultad de Educación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP). De acuerdo con datos oficiales, en el ciclo escolar 2024-2025, cada profesor o profesora en la entidad atendió en promedio 22 estudiantes, siete más de lo que establece la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como parámetro para una educación de calidad, lo que equivale a un déficit del 30 por ciento menos de los docentes requeridos.


Según la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, en Puebla se contabilizaron un millón 339 mil 162 alumnos y 62 mil 964 docentes en planteles educativos de nivel básico, tanto públicos como privados; es decir, en promedio, cada docente tuvo a su cargo 22 alumnos.
Esto contrasta con la proporción ideal definida por la OCDE —un organismo internacional con 38 países miembros, incluido México, que evalúa y propone mejoras en los sistemas educativos—, que establece 14.76 estudiantes por maestro en cada aula.
Cruz Vadillo subrayó que el impacto se refleja directamente en el aula: cuando un solo docente debe atender a grupos numerosos, la atención individual se reduce y se vuelve selectiva. Esta dinámica profundiza la desigualdad educativa y permite que algunos estudiantes avancen de grado sin dominar habilidades básicas como la escritura o las operaciones matemáticas elementales.
En la práctica, muchos profesores terminan concentrándose en los alumnos que participan o muestran mayor interés, mientras que quienes permanecen al fondo del salón o presentan rezagos corren el riesgo de volverse invisibles, señaló.

Condiciones laborales y falta de plazas

El catedrático de la UPAEP explicó que uno de los factores del déficit de docentes es el deterioro progresivo de las condiciones laborales del magisterio: salarios poco competitivos, sobrecarga administrativa, inestabilidad contractual y limitada apertura de plazas definitivas, lo que genera incertidumbre entre quienes buscan incorporarse al sistema educativo.
Por el elevado número de alumnos, hay quienes se vuelven “invisibles” para los maestros. / Foto: Crisanta Espinosa Aguilar / Cuartoscuro
Indicó, además, que el magisterio enfrenta un proceso complejo para obtener una plaza, pues los concursos en ocasiones son poco transparentes: aunque los aspirantes aprueban, eso no garantiza una contratación inmediata.
Desde la perspectiva de Cruz Vadillo, la situación provoca desgaste económico y emocional, además de desalentar a jóvenes profesionistas que contemplaban la docencia como proyecto de vida.
Por ello, hizo énfasis en que, al no existir condiciones atractivas de ingreso y permanencia, se reduce la llegada de nuevos perfiles y aumenta la deserción de quienes ya ejercen.
Agrega que la falta de incentivos también impacta en la formación continua. Aunque algunos docentes optan por capacitarse con recursos propios, los diplomados y estudios de posgrado no siempre se traducen en mejoras salariales o ascensos, lo que genera una sensación de estancamiento profesional.
Cada año, el gobierno federal promete al docente dignificar su salario y nunca ocurre. Recientemente subieron los sueldos a las personas encargadas de la limpieza ya quienes se desarrollan como prefectos, pero este aumento no llegó a los maestros, expuso.
En paralelo, la percepción social del magisterio se ha visto debilitada por conflictos con padres de familia, cuestionamientos públicos y escaso reconocimiento institucional, elementos que profundizan la desmotivación.

Déficit de maestros, una cadena de consecuencias

El profesor investigador precisó que este problema desató una cadena de consecuencias que impactan directamente en el aprendizaje y amplían la desigualdad educativa.
Detalló que la falta de profesores provoca salones saturados que reducen la posibilidad de atención individual, dificultan conocer a los alumnos, evaluar sus avances y aplicar metodologías adecuadas.
Cruz Vadillo hizo hincapié en que, entre más estudiantes hay, menor es la interacción educativa real. Ejemplificó que, en algunos casos, las aulas llenas provocan que muchos estudiantes —especialmente quienes se sientan al fondo— pasen prácticamente inadvertidos.
Precisó que no se trata de falta de voluntad del maestro, sino de un efecto estructural: entre grupos numerosos, burocracia, planeaciones y cargas administrativas, el docente termina enfocándose en quienes muestran mayor interés, mientras otros avanzan con vacíos formativos.
Agregó que la rotación constante de docentes también rompe la continuidad pedagógica, pues hay grupos que tienen varios maestros en un solo ciclo escolar, lo que debilita el compromiso educativo.
El resultado de estas deficiencias se traduce en alumnos que avanzan de grado sin dominar conocimientos básicos.

Tres municipios con los déficits más marcados

De acuerdo con información pública de la SEP federal, al menos tres municipios del territorio estatal registraron la mayor escasez de docentes de educación básica durante el ciclo escolar 2024-2025: Cuapiaxtla de Madero, Domingo Arenas y Nealtican.
En el caso de Cuapiaxtla, se contabilizaron 2 mil 321 estudiantes en ese nivel, pero únicamente 79 profesores; es decir, cada uno atendió alrededor de 29 alumnos. De acuerdo con el parámetro de la OCDE, la plantilla de docentes debería ser de 157, lo que significa un déficit de prácticamente el 50 por ciento.
Asimismo, se identificaron únicamente 10 escuelas para cubrir la demanda educativa, todas de carácter público, lo que equivale a 232 alumnos en promedio por plantel.
El panorama se repitió en el municipio de Domingo Arenas, que registró una escasez de profesores del 50 por ciento en sus ocho escuelas de nivel básico. Aquí se reportaron 29 alumnos por cada docente, 14 más de lo que establece el organismo internacional. La matrícula de alumnos fue de 2 mil 061 y apenas 70 docentes.
En Nealtican, el promedio fue de alrededor de 29 alumnos por maestro, lo que implicó una faltante aproximado de 49 por ciento del personal docente necesario para alcanzar la proporción recomendada.
A la lista se sumaron municipios como Los Reyes de Juárez, con una escasez del 47 por ciento; Nopalucan y Ocoyucan, con 45 por ciento cada uno; Tepeyahualco de Cuauhtémoc, con 41 por ciento; Calpan, con 40 por ciento, y Atoyatempan, con 39 por ciento, entre otros.
En contraste, algunos municipios reportaron un déficit relativamente bajo: Tehuitzingo, con 16 maestros faltantes; Albino Zertuche, con siete; Chila, con tres; San Felipe Tepatlán y Xicotlán, con dos cada uno, y Chila de la Sal, con un docente faltante.

Estrategia integral para evitar el deterioro progresivo

Ante este panorama, Cruz Vadillo advirtió que, de no revertirse estas condiciones, las consecuencias podrían trascender el ámbito escolar.
Señaló que los jóvenes que egresan sin competencias básicas tienen mayores probabilidades de incorporarse a empleos informales o mal remunerados, lo que repercute en su poder adquisitivo, acceso a servicios de salud y calidad de vida.
A largo plazo, dijo, este fenómeno frena el desarrollo económico, pues limita la formación de capital humano calificado y amplía las brechas de desigualdad.
Finalmente, el investigador subrayó que se debe apostar por una estrategia integral que fortalezca la formación, contratación y permanencia de los maestros; De lo contrario, el sistema educativo podría enfrentar un deterioro progresivo.

Autor:Mexicanos Primero
Fuente:https://www.mexicanosprimero.org/boletin.php?id=354